Normalmente pensamos en ecología cuando vamos a un supermercado con una bolsa reutilizable o cuando reciclamos en casa, pero puedes hacer que todos los aspectos de tu vida sean un poco más ecológicos, incluso tus estudios. En este artículo hemos recogido cinco maneras de aprender mientras ayudas a la naturaleza (o al menos sin dañarla).
Buscar cursos o centros educativos cerca de casa
De esta manera puedes ir caminando en lugar de coger tres autobuses con trasbordos o, aún peor, tu propio coche. Caminar no sólo es bueno para tu salud, sino también para la salud del medio ambiente. El combustible dedicado al transporte representa al menos el 14% de todas las emisiones de gases a nivel mundial. Además, caminar es gratis, a diferencia de la gasolina y los bonos mensuales. En un año de caminatas ahorrarás tanto como para comprar una bicicleta o una scooter eléctrica.
Una opción aún más recomendable es aprender de manera online, especialmente porque la tecnología ahora lo permite. Hoy en día es muy sencillo encontrar cursos de inglés online, cursos de marketing digital, de diseño… hasta carreras universitarias completas. Por supuesto, de esta forma gastarás electricidad, pero la huella de carbono será considerablemente menor. Una hora de trabajo en un ordenador no puede compararse con estar parado en un atasco.
Usar tecnología verde
Existen diferentes opciones que pueden ayudar al medio ambiente si estudias desde casa. Puedes elegir un portátil de bajo consumo o activar el modo de ahorro de energía en tu tableta o smartphone, usar bombillas LED en lugar de las convencionales, apagar el calentador o el aire acondicionado si no se está usando o buscar aparatos con etiqueta de eficiencia energética A que utilicen en promedio un 25-30% menos de energía que los aparatos menos respetuosos con el medio ambiente.

Abandonar los libros de texto y el papel
Uno de cada cinco árboles del planeta es cortado para hacer papel. Además, las tierras agrícolas suelen utilizarse para plantaciones y los agricultores que han sido expulsados por los molinos de pulpa se ven obligados a talar el bosque silvestre para seguir cultivando sus zanahorias y trigo. También hay que recordar que la producción de papel es un proceso bastante sucio y de alto consumo energético que requiere el uso de productos químicos. En resumen, todo el mundo se beneficia si se hace el cambio a libros electrónicos.
Recicla lo que no necesitas
Si no puedes estudiar sin libros o cuadernos, no los tires. Los cuadernos, las libretas, las impresiones e incluso los post-its pueden ser reciclados. Puedes llevar los libros que ya no utilizas a librerías u ONGs e incluso puedes revenderlos o regalarlos a través de plataformas online.
Ten en cuenta el consumo de información
Por extraño que parezca, el consumo de información también puede ser respetuoso con el medio ambiente. Limpia tu bandeja de correos innecesarios y de newsletters o boletines innecesarios. Es probable que no tengas tiempo para leerlas todas y tampoco es necesario. También puedes reducir la carga del servidor de correo donde se almacenan tus datos (esto también consume mucha energía). Tras un estudio realizado en Reino Unido, los investigadores descubrieron que sólo en las islas británicas se envían 64 millones de correos electrónicos en un día que no tienen sentido, pero que dejan una huella de carbono muy elevada. Así que antes de reenviar esa cadena de emails que tanta gracia te hizo o de suscribirte al trigésimo quinto boletín, analiza si lo necesitas o no.